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CAMPAÑA PARA LA DETECCION Y PREVENCION DE LA LEISHMANIOSIS O ENFERMEDAD DEL MOSQUITO

La leishmaniosis es un enfermedad transmitida por mosquitos (Phlebotomus spp.) que esta muy presente en nuestra zona, pudiendo adquirir una forma cutáneo o visceral. Los signos clínicos que pueden padecer nuestros animales son: pérdida de peso, dermatitis seborreica, “chanco de inoculación” en pabellón aditivo, atrofia muscular, linfadenomegalia, problemas oculares como uveítis, poliartritis, vasculitis, problemas renales, epistaxis (sangrado nasal), etc,…

Teniendo en cuenta que los periodos de más riesgo son junio-julio y septiembre-octubre, entre las cosas que podemos hacer para proteger a nuestros animales es evitar que en periodos como al amanecer o al atardecer estén fuera, protegerlos con collares o pipetas repelentes, protegerlos con leisguard en junio y en octubre o bien aplicarles las vacunas que existen en el mercado, las cuales han evolucionado mucho y  presentan menos efectos adversos y son más seguras para nuestro animal.

Por otra parte, es recomendable hacer un control de nuestro animal al menos una vez al año para ver su estado de salud general y detectar de forma precoz si ha tenido contacto con el parásito. Por nuestra parte en los meses de octubre y noviembre contamos con una campaña para realizar la detección de la enfermedad(análisis de sangre) y la prevención (vacunación), puedes llamar y pedir cita previa o pedir más información sobre nuestra campaña al 96 508 63 86

El peligro de la procesionaria en perros

Seguramente todos habréis visto en alguna ocasión una de estas orugas tan comunes en los pinares, la procesionaria. A primera vista puede parecer una oruga un tanto graciosa, recubierta de pelo y caminando en hilera con otros ejemplares sobre el suelo (en procesión, de ahí su nombre). Pero lo cierto es que es uno de los bichos más peligrosos para nuestro perro, capaz de producirle la muerte con el simple contacto.

Estas orugas habitan principalmente en pinos, seguramente ya habréis visto sus nidos en las ramas de los pinos, de color blanco que bien pueden parecer nidos de gusanos de seda. También habitan en cedros y abetos, aunque por lo general prefieren los pinares.

¿Qué es una procesionaria?

Es una oruga científicamente denominada Thaumetopoea pityocampa, cuyo cuerpo esta recubierto de finos pelos que contienen una toxina llamada Thaumatopina. A este tipo de oruga también se la conoce cómo procesionaria del pino ya que habita principalmente en pinares, aunque puede sobrevivir en cedros y abetos.

Su principal desarrollo se da en primavera, cuando abandona el nido y formando una hilera con otros ejemplares de la misma especie comienza a desplazarse en busca de otros arboles que invadir, de ahí su nombre de procesionaria, ya que se desplaza en procesión.

Sus pelos son tan ligeros que incluso una ráfaga de aire puede llevarlos consigo, con el peligro añadido de la molesta toxina que contienen. Al contacto con los humanos resultan muy tóxicos, al igual que sucede al contacto con nuestros queridos perros.

¿Cómo puede la procesionaria dañar a nuestro perro?

Aunque parezca una oruga pequeña e inofensiva, es altamente peligrosa ya que los pelos que la recubren contienen una toxina. Nuestros perros pueden verla caminando por el suelo o intentando subir a un árbol, algo muy curioso ya que es un pequeño “bicho” moviéndose, lo que despertará su curiosidad.

Cuando intentan olerla, morderla, chuparla o simplemente se rozan con ella…. la oruga desprende sus pelos con la toxina, lo que produce que nuestros perros se intoxiquen de inmediato con las graves consecuencias que ello conlleva.

¿Cuáles son los síntomas de la picadura de una procesionaria?

Si nuestro perro es picado por una procesionaria, lo notaremos enseguida. El notara un picor intenso en la zona afectada, normalmente la nariz, lengua, boca o garganta. Sufrirá una gran irritación cutánea que podremos apreciar por el color sonrojado de la zona, además de una inflamación que aunque en principio pueda parecer leve, en poco tiempo se intensificara considerablemente.

El perro comenzara a intentar rascarse con las patas, dejará la lengua fuera de la boca por la inflamación, veremos como sus labios se inflaman también, se mostrará más excitado y nervioso, es posible que vomite e incluso que su lengua o labios cambien de color.

¿Qué hacer si a tu perro le pica una procesionaria?

Lo primero es no perder la calma, busca agua limpia y lava la zona afectada (si es agua templada mejor, si no, simplemente agua limpia). Una vez limpiada la zona, acude inmediatamente a un veterinario para que le administren corticoides de rápida acción, lo más probable es que se los administren mediante una vía, ya que es la forma más efectiva si se busca rapidez.

El principal problema de este tipo de picaduras es la inflamación, nuestro perro podría morir asfixiado (sin exagerar, es algo muy común en estas picaduras). Los corticoides ayudarán a prevenir y tratar la inflamación, aunque dependiendo de la gravedad de la picadura, es posible que algunas zonas queden con necrosis.

Resumiendo, lo más importante en estos casos es la rapidez con la que tratemos a nuestro perro. Lavar bien la zona afectada y acudir de inmediato a un veterinario es primordial para salvar la vida de nuestro perro.

¿Cuál es el tratamiento para las picaduras de procesionaria?

Dependiendo de la gravedad de la picadura, del tamaño del perro y de la situación en particular… es posible que simplemente se administre un tratamiento a base de corticoides de acción rápida o también se añada algún antibiótico.

La mayoría de los perros no precisan ingreso veterinario, pero si la picadura o la inflamación es grave, lo más probable es que pasen un par de noches como mínimo en el centro veterinario.

Es sumamente importante acudir a un veterinario, esto no es algo que se pueda solucionar de forma casera, ni con los medicamentos de un amigo que le paso lo mismo… cada caso tiene una gravedad diferente y un tratamiento más o menos intenso.

¿Cómo prevenir la picadura de una procesionaria en mi perro?

Basta con seguir unos sencillos pasos para disminuir el peligro de forma muy considerable. Las orugas procesionarias se pueden observar principalmente en las estaciones de primavera y verano, aunque principalmente en primavera.

Durante estas estaciones, procura no entrar en zonas donde haya pinos / pinares, ni bosques cerrados. Hay que estar especialmente atentos a cualquier “cosa” que se arrastre por el suelo para evitar que nuestros perros se acerquen a ellas.

Las zonas donde más extendida está la plaga son: Sur de Europa, principalmente España.

Si apreciamos un comportamiento extraño en nuestro perro y vemos que se rasca la cara / boca, la tiene enrojecida o inflamada…. hay seguir los pasos anteriormente citados.